Archivo de la categoría: Mitos

Viaje directo

Viaje directo

El nuevo pasa tiempo de los chicos una vez entrados en la adolescencia, era juntarse en una esquina para molestar a las mujeres que pasaban por ahí. Algunas de ellas cambiaron su ruta sin mayores complicaciones, mientras que otras, no pudieron evitar toparse con ellos a diario de camino a casa o sus actividades, ya que prácticamente los tenían casi en la puerta. Los bribones no respetaban ni a su propia abuela, y poco valían los regaños.

Un día apareció por el barrio una chica nueva, delgada, de baja estatura, piel pálida, cabello oscuro y opaco, y con la mirada perdida en la nada. Ella estuvo ignorándolos desde la primera vez que pasó frente a ellos, por lo que se convirtió en un reto, y motivo de apuestas. El primero en lograr una reacción de su parte, se llevaba todo el dinero reunido.

Como era de esperarse, todos hablaban al mismo tiempo, diciendo gran cantidad de tonterías, pero ella seguía ignorándolos. Hasta que se oyó entre los comentarios uno que decía: —¿A dónde tan solita?, ¿Te acompaño? —ella voltea con una gran sonrisa que desfigura su rostro y enciende sus ojos más que el ardiente fuego. Y con una voz capaz de retumbar en los muros cercanos y sacudirlos responde: —AL INFIERNOOOOOOOOOO— y mientras la tierra se abre bajo sus pies agrega—¡Y tu vienes conmigo!—se lanza sobre él, enroscándose en su cuerpo y cayendo juntos al abismo, donde el fuego los consume en cuestión de segundos. Uno que otro distraído también cayó en el agujero.

El resto de chicos que hasta ese momento solo observaban inmóviles presas del miedo, salieron corriendo en todas direcciones, y jamás se les vio de nuevo en esa esquina, mucho menos molestando a las chicas.

Mito del Bake-Kujira

Mito del Bake-Kujira

Japón es una tierra cuya relación con los espíritus es por demás estrecha. Su respeto por el descanso de los muertos y al actuar de los vivos con respecto a ellos puede verse plasmada desde los mitos primigenios a través del animismo, el cual intentan los fenómenos y poderes que van más allá de la comprensión de los humanos.

En esta religión de la naturaleza, no existen diferencias entre los dioses, los humanos, los animales, las plantas y la materia inanimada. Se le atribuye a todo lo existente una esencia. Por eso se reconoce a las criaturas calificadas de Bake (fantasma), que suelen representar el rencor de un animal hacia el ser humano. Se consideran como un Mononoke o Yōkai (bestia o demonio) que en un inicio fue un animal normal y corriente, cuya transformación surgió después de su muerte.

El Bake-kujira (Ballena fantasma) es un yōkai, que encarna el odio que las ballenas sienten por los cazadores. Habita en la costa de la prefectura de Shimane (Japón). Descrito como un enorme esqueleto de ballena, con voluntad propia y escoltada por parvadas de osadas aves, al igual que cardúmenes de peces extraños; los cuales rodean al monstruo.

Esta enorme entidad sobrenatural odia a la raza humana por la forma en que han dado muerte a los de su especie. Aquellos que han intentado cazarla descubrieron simplemente que sus arpones atravesaban a la bestia como si no estuviera ahí.

Sus avistamientos representan una maldición conocida como: “la maldición de la ballena“; la cual trae consigo enfermedades misteriosas, incendios y en general mala suerte para el área o comunidad pesquera en la que aparece.

Se cree que esta clase de leyendas e historias presentes en distintas mitologías del mundo, pueden deberse a los temores que los propios pueblos generan con sus costumbres. Basando en esta aseveración, el Bake Kujira representa entonces el terror o la culpa que pueden sentir los japoneses respecto a la antigua práctica de la caza de ballenas.

Misterio de las hamacas de Firmat

Misterio de las hamacas de FirmatDesde hace unos años, un enigma que ya se hizo conocido a nivel mundial, estremece a los pobladores de la pequeña localidad de Firmat, en la provincia de Santa Fe, en el centro de Argentina.

En una plaza barrial ubicada en el ingreso a la ciudad, hay juegos y apartadas tres hamacas normales y corrientes, con cadenas y asientos de goma. Una de las hamacas se mueve aun cuando hay condiciones climáticas normales y no hay viento. Las otras dos se quedan quitas. Y así van alternando. Hay momentos en que una se mueve mucho, como si alguien se estuviera usando todas sus fuerzas y las otras se quedan quietas. Llega a dos o tres metros de recorrido hacia atrás o adelante.

Algunos creen que se trata del espíritu de un niño de murió trágicamente en el lugar. Otros dicen que se trata de un fenómeno ambiental o físico. El caso es que ya se con o sin viento una hamaca del parque de juegos para niños no cesa de moverse sin que nadie la empuje.

Las hamacas que se mueven sin que nadie las empuje es un enigma que ha cruzado fronteras. Investigadores de todo el mundo han visitado la localidad de Firmat a fin de establecer cuál es el factor por el cual las hamacas no dejan de moverse sin alguna persona la manipule y otra hamaca se queda quita. Han llegado a ponerles una turbina de viento delante y el fenómeno seguía.

Las personas de todo el país (y del mundo también) se agolpan para ver a la hamaca moverse. Muchas veces sin resultados ya que los movimientos comienzan sin que nadie lo espere.
Sin siquiera un poco de brisa la hamacas se mueven alternadamente casi continuamente desde julio de 2007. Aunque no sucede durante todo el día sino en determinados momentos.
Hace veinte años en la zona se construyó un nuevo barrio llamado La Patria. Durante las obras un niño quedó atrapado en los cilindros de desagüe. Años más tarde la hamaca comenzó a moverse dejando a todo el pueblo estupefacto. El fenómeno paró por un tiempo y luego comenzó nuevamente.

“El espíritu del niño es quien mueve la hamaca, para que nadie lo olvide” dicen los lugareños. “Son tres hamacas una al lado de la otra, pero al lado las otras dos se quedan totalmente quietas. Es increíble”.

El secreto de Luis

El secreto de LuisDesde muy corta edad, Luis mostro una conducta extraña. En ciertas ocasiones lo encontraron encerrado en los armarios o pequeños estantes, cerrando muy fuerte sus ojos y no había forma alguna de convencerlo para que los abriera. Fue una situación con la que no pudo lidiar ni la medicina, ni la religión. Y sus padres dejaron de insistir en encontrar una solución cuando el intentó sacarse los ojos, después de que lo obligaran a tenerlos abiertos.

Al paso del tiempo, también hizo lo mismo con sus oídos, y nadie sabía cómo ayudarlo. Simplemente él no quería ver ni escuchar nada. Parecía contento viviendo así, aunque su familia no lo comprendiera, y empezaran a desesperarse. Luis no daba la menor pista de su decisión por aislarse hasta que un niño nuevo se mudó junto a él y se hicieron amigos de algún modo. Los dos chicos hablaban en secreto, demasiado tiempo, de vez en cuanto se les veía a ambos cerrando los ojos y metiendo papel en sus oídos. Así que decidieron espiarlos un poco.

Mientras estaban metidos en un armario, la madre de Luis se paró en la puerta descifrando sus susurros:

—Son de humo, y solo pueden meterse en tu cuerpo por los ojos o los odios, pero si los tapas ya no entran.

El rostro de su amiguito se puso de mil colores, y apretó con fuerza los ojos.

—¿Cómo sabes que te hacen eso?

—Se lo hicieron a tus abuelos, cuando tú aun no vivías ahí, yo los vi por la ventana y luego empezaron a entrar a casa. Cada vez vienen más seguido, por eso no quiero abrir los ojos, no quiero que me tomen por sorpresa. Pero tú que vives con ellos tendrás que cerrar los ojos para siempre.

Los dos niños hacen silencio por un rato, pensando hasta donde su mente les permite digerir todo lo dicho. Al cabo de unos minutos, escuchan vibrar las puertas del armario; como las instrucciones son precisas, se taparon ojos y oídos, y salieron tomados de la mano. Aunque Luis conoce muy bien el camino, sintió en el suelo algo impidiéndole el paso, pero él tenía la firme convicción de no abrir los ojos, así que no pudo ver como su madre se retorcía en el suelo, invadida por un humo negro que poco a poco iba dejándola seca, tal vez debió compartir su secreto con más de una persona.